Posible estafa a jubilados y ahorradores
Varios maireneros afectados por contratar deuda subordinada y participaciones preferentes "sin conocer los detalles".
Podríamos estar ante una gran estafa generalizada
A Mayrena.es han llegado 2 casos concretos, aunque podrían ser más los maireneros afectados por la contratación de determinados productos financieros sin el conocimiento pleno de las condiciones de firma.
Persona mayor, jubilado, con los ahorros de toda una vida invertidos en su banco o caja habitual. Este es el perfil de las personas que se están viendo afectadas por la firma de determinados productos financieros que incluyen en el contrato algunas cláusulas que los firmantes dicen desconocer.
R.S.R de 76 años, fue a firmar (lo había llamado previamente el director de su entidad) algunos documentos en relación a sus ahorros. Fue y firmó pero según sus propias palabras "la verdad es que no sabía exactamente qué había firmado, así que decidí volver al día siguiente para que me explicaran dónde había depositado mis 43.000 euros". "El director me explicó que había comprado deudas subordinadas, entonces le pregunté sobre la posibilidad de recuperar mi dinero, tal y como el anterior director me había informado, y me contestó que no era posible hasta el 2015, que la única forma de recuperarlos era mediante la solicitud de un crédito personal al mismo interés que el rendimiento de las deudas subordinadas".
El caso de R.S.R. no es el único del que hemos tenido conocimiento, y por desgracia no es el más duro.
L.M. de 70 años, tampoco sabía lo que había firmado cuando contrató con su entidad (otra diferente al anterior vecino, pero también de Mairena) un producto similiar: participaciones preferentes.(pulsar leer más)
Se enteró de ello el mismo día en que fue a su banco para recuperar sus ahorros, tenía cierta urgencia de liquidez. La respuesta que recibió del gestor bancario le dejó perplejo: "sus ahorros tienen un vencimiento a perpetuidad", o sea, no vencen.
La única posibilidad de recuperarlos es venderlos en el mercado secundario, (que hoy día es casi imposible), por supuesto perdiendo el interés contratado o gran parte del capital, o cambiarlas por otras a menor interés que "sólo" vencen dentro de 10 años (2022).
Pero ¿qué es la deuda subordinada?
Según el glosario del propio Banco de España, la Deuda subordinada es un
instrumento de renta fija emitido con características inferiores a las emisiones normales, principalmente porque su titular queda por detrás de todos los acreedores comunes en preferencia de cobro (orden de prelación). En el caso de las entidades de crédito esta deuda es considerada, junto a las participaciones preferentes, un instrumento híbrido de capital, en el sentido de que cumple ciertos requisitos que lo asemejan parcialmente al capital ordinario de las entidades de crédito, y es computable como recursos propios de las entidades.
Según otros medios:
La subordinación de una emisión implica para el inversor que, tanto el principal como los intereses, se sitúan en segundo lugar tras los acreedores comunes a la hora de cobrar, en caso de que la entidad tuviera problemas de pago.
Es decir, un obligacionista normal cobraría antes que un obligacionista subordinado en caso de quiebra de la sociedad. El último en cobrar sería el accionista y el penúltimo sería el obligacionista subordinado. Antes de ellos cobrarían: los trabajadores, obligacionistas normales, acreedores, bancos por créditos, Estado......
Este tipo de emisiones son importantes para las instituciones financieras, principalmente para las cajas de ahorros, ya que, con algunas condiciones, las obligaciones subordinadas se consideran recursos propios y por lo tanto son importantes para el cumplimiento del coeficiente legal de recursos propios. De ahí el interés de algunas cajas en vender este producto.
Por cierto, no están cubiertas por el fondo de garantías de depósitos.
A priori, al lector no le podría parecer un mal producto (por supuesto conociendo bien las condiciones), pero el 13 de diciembre de 2011 La agencia Moody's decidió rebajar la calificación de deuda subordinada de 21 entidades financieras españolas, al considerar que no estaban respaldadas de manera gubernamental ante la difícil situación de la economía del país. Anteriormente, la deuda subordinada podía venderse en los mercados secundarios, pero esta medida, sumada a la incertidumbre actual hace que sea prácticamente imposible venderla, debiéndose esperar su propietario al vencimiento de la misma para recuperar su dinero. (en caso que no sea a perpetuidad como le ocurre a L.M.).
Mayrena.es ha contactado con la oficina de AUSBANC en Sevilla, concretamente con su letrado D. Rafael García que nos arrojaba algo más de luz en este complicado entramado financiero "el problema está saliendo a la luz ahora debido a varias razones dependiendo de la entidad: algunas porque no pueden pagar los intereses, otras porque quieren canjear estos productos por otros. El inversor se niega y exige recuperar su dinero, es entonces cuando el banco le anuncia su imposibilidad".
"Estos productos: participaciones preferentes, deuda subordinada y otros, se llevan comercializando desde el año 2000, pero ha sido durante el 2008 y 2009 cuando conocieron su mayor auge, el problema aparece ahora porque los ciudadanos pensaban que tenían un plazo fijo y que podían recuperar su dinero cuando quisieran. Realmente no se les había informado del producto que contrataban."
Varios medios de comunicación se hacían eco ayer de la recogida de firmas de afectados por una entidad con sede social en Alicante (sin oficina en nuestra localidad) que organizados en plataforma de afectados han decidido presentar una denuncia colectiva en la Audiencia Nacional. Pretenden así la "restitución económica" por los "productos financieros tóxicos" que contrataron, a su juicio, fraudulentamente. Se trata de las cuotas participativas, participaciones preferentes, deuda subordinada y renta vitalicia, entre otros productos.
Por su parte, la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) aseguró ayer en Sevilla que el corralito que supone la colocación "engañosa" de participaciones preferentes está "bloqueando los ahorros de más de 65.000 andaluces". En una nota, Adicae apunta que "afectados por la colocación engañosa de estos productos que se vendieron como depósitos a plazo inundan las oficinas de la asociación en las provincias andaluzas buscando asesoramiento y sumándose a las reclamaciones que lleva a cabo esta entidad".
Ante esta situación, Adicae ha iniciado una ronda de asambleas en Andalucía que comenzaron este jueves con reuniones para los afectados en Sevilla y en Córdoba y continuarán desde esa fecha en Málaga, Cádiz, Granada, Almería, Jaén y Huelva, y en otras localidades de la región.
Según ADICAE "cientos de miles de familias" que se han visto privadas de los ahorros de toda la vida después de que bancos y cajas se los colocaran en participaciones preferentes y otros productos de ahorro. Asimismo, expresó que "se trata de un escándalo de dimensiones desproporcionadas, en el que casi todas las entidades financieras han captado el ahorro de familias que ni querían esos productos ni los entendían, y todo ello con el fin de tapar sus agujeros y cuadrar sus balances a costa del ahorro popular". Adicae recordó que ya denunció a 52 entidades ante la CNMV por la comercialización "indebida" de participaciones preferentes, ante lo que la banca "se ha atrincherado, pues muchas entidades han optado por trasladar la responsabilidad a la CNMV y el Banco de España".
Pero entonces, ¿dónde invertir?
Debido a la incertidumbre que viven actualmente los mercados, no parece que la inversión en deuda subordinada u otros productos de ahorro con vencimientos a largo plazo, sea una de las mejores opciones, a no ser que el firmante conozca y asuma las características de lo firmado.
Parece "poco ético" ofrecer estos productos financieros a personas mayores, sobre todo si se aprovechan de la confianza y la buena voluntad que depositan los inversores en estos gestores del ahorro que les muestran solo la buena rentabilidad pero sin explicarles la letra pequeña; como que no van a disponer, de forma fácil de sus ahorros, o que en caso de quiebra de la entidad podrían perderlos, o que tendrían que esperar muchos años para la recuperación de su dinero. La incertidumbre financiera es a corto plazo, así que hacer firmar a una persona con más de 70 años vencimientos más allá de 5, 10, o 20 o de por vida, años es éticamente más que reprobable si no ilegal.
Recomendamos a nuestros lectores la lectura de sus contratos de ahorro y el estudio detallado de la letra pequeña y de las condiciones de los mismos.
Si está usted afectado busque asesoramiento fuera de la entidad.

Comentarios
-Obligaciones convertibles
-Bonos convertibles
-Participaciones preferentes
-Deuda subordinada
Si a alguien le ofrecen un producto de este tipo dando a entender de qué es UN PLAZO FIJO hay que tener muy claro que no lo es, en ese caso debemos hacer algo que nunca hacemos HAY QUE LEER LAS CLÁUSULAS y si estas no se entienden CONSULTAR CON UN PROFESIONAL.
Y sobretodo hay que revisar EL VENCIMIENTO porque algunas entidades aquí y en toda España están dando vencimientos perpetuos lo que equivale a no poder recuperar el principal nunca.
Esto es un aviso porque estos productos se están comercializando de manera inadecuada pero legal, ya que toda la información está contenida en el Contrato, el problema es que se están orientando a un segmento de la población con baja o nula formación financiera y esto es éticamente reprobable porque en la práctica supone un secuestro de sus ahorros.
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